lunes, diciembre 27, 2004

Anónimo

Ciertas costumbres, ciertos vicios, ciertas manías requieren del anonimato, el poder por el contrario está destinado a aquellos que desean una inmortalidad clásica, el placer sin embargo tiene esa necesidad de lo oculto, íntimo. A veces huyo de ciertos placeres por esa necesidad de preservar quien soy, no por cuestiones morales, sino porque el placer solo afecta a un momento,una actitud,una circunstancia, que nunca es el todo de mi persona, de forma que aún y descubriéndome no dejaría de ser anónimo.Si uno se entrega a algo para descubrirse no dejará de sentirse engañado al cabo del tiempo,la desnudez solo existe para el que la muestra, el resto pueden vernos o no, reconocernos o ignorarnos, descubrirnos o pasar de largo.

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