miércoles, diciembre 08, 2004

Laico descansando en fiesta religiosa

Un atronador ruido de cañones me despierta, pero no es real, solo un sueño, un maldito sueño provocado por que he jugado demasiado al máldito simulador bélico online. Decididamente no soy un asesino, ni tan siquiera virtual, es decir, puedo disparar sobre los personajes que incluye el juego, pero una vez online, al poder chatear y conocer a mis adversarios algo me refrena, no soy incapaz de disfrutar con la sangre, no soy capaz de matarles cuando los pillo desprevenidos a espalda descubierta. Quizá sea mi sentido espiritual de la vida, no soy dado a masacres, los monumento bélicos me parecen mausoleos de la razón y los uniformes me encantan como ropa de trabajo, sucios, desgastados. Curiosamente hoy es la patrona de alguna rama de nuesto ejército, la infantería creo. Y curiosamente un estado que pretendemos laico disfruta de fiestas religioso-militares, sin ningún rubor, sin encadenamientos , ni manifestaciones ni esloganes arastrados desde la época del tergal. Mis amigos envejecen moralmente, otros no crecen, el euro ha "jodido" esas tardes de vinos largas, eternas y cuando me conecto online siempre hay tipos con nicks americanizados que me matan seis o siete veces antes de que sepa si estoy o no jugando. También leo y llevo una vida normal,pero este es un blog de manias tóxicas.

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