sábado, mayo 07, 2005

el sol

el sol, sentados en un banco de cualquier parque podemos ver todo tipo de gentes, todo tipo de actitudes ante él. Yo personalmente uso gafas si hay mucha luz, me molesta, y con el cambio de estaciones y luminosidad ciertas cosas cambian tanto que me sorprende reconocerlas. Sentados al sol, están los ancianos buscando calor, las parejas, felices solo con su compañía, los solitarios ideando como huir, los cansados calentando la piel fría por el esfuerzo. Sentados en los parques tenemos niños,ancianos, mujeres, adolescentes y toda esa gama de animales que hemos domesticado para que vivan en nuestras ciudades. A veces yo también me dentengo al sol, dejo que mis manos se calienten, que mi cuello enrojezca (mi cara ya tiene su color modificado por su acción), dejo que mi piel responda al calor, uno de los estímulos más gratos que conozco, así, que como tantos habitantes de las zona templada, envidio a aquellos que tienen siempre sol, e imagino lugares donde solo se vive para deleitarse bajo un resplandeciente y fulgurante sol.
Por supuesto esos lugares no existen, y en los que se le asemejan, la gentee tiene los mismos e incluos peores problemas que nuestra atmósfera gris. Hubo un tiempo en que creí que el sol era benefactor, que beneficiaba a quien lo disfrutaba, ahora sé que solo es un consuelo, un remedio pasajero contra los males, los miedos, las tristezas. Lo prefiero así, nunca me gustaron las divinidades, me gusta más esa humilde misión de reconfortar, no me gustan los heroes.

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