viernes, junio 10, 2005

indiferencia

Una mujer que trabajó conmigo yace en su cama postrada, mutilada por el cancer, sin esperanza de superar la situación. No fuí a verla al hospital, llame a personas comunes, pero no fui a verla, alguine que en su momento depndía de mi cirterio, a la que ayudé y a la que quién quiera que organiza esta vida le adjudico un infierno. Y quizá solo una visita, un instante, acudir, preocuparme, auqnue lo halla hecho, la mera presencia, y no fui capaz, inventando excusas, olvidándome a propósito o perdiendo el tiempo en estupideces. En ocasiones así me doy asco. Quizá por eso llevo una temporada triste, por el asco, mi unico consuelo es que empiezo por mi mismo.

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