sábado, julio 09, 2005

Poco importamos, quizá solo alcanzamos reconocimiento para nuestros gobernates cuando somos víctimas y sus ideas, negocios y moralidad se ven atacados. Somos una sociedad que camina hacia su destrucción, empeñada en buscar enemigos a la vez que en crecer sin mesura. Se nos engorda intelectualmente con pensamientos predigeridos, se nos oculta información como a niños y se nos expone a peligros y crímenes.Cierto que se nos deja participar del reparto del botín, incluso nos dicen que si seguimos ciertas pautas podemos acceder a migajas sustanciosas y nunca faltan mercenarios ideológicos para asentir en plaza pública, foro o cadena de televisón local. La guerra es una cuestión de lógica, de necesidad, la guerra es tan humana como el amor o la paz, no sé a que tantos cuestionamientos, ni vestiduras rasgadas, la guerra se hace para mejorar uno y empeorar al vecino, luego los organizadores ya sabrán como contentar a sus huestes, antes con botines , saqueos y monedas al aire, hoy con pomposas declaraciones sobre la libertad que poco a poco cercenan, incómodos ante la imposibilidad de ocultar lo que ocurre.
Como siempre y hasta el fin de los días sufren los mismos.

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