sábado, agosto 12, 2006

Discrepancias

Hace algunos años la gente tenía discrepancias, ahora por un quítame allá ese comentario nos matamos. Y eso es fruto de la infantilización y polarización del raciocinio. A mi se me enseñó que mi opinión fundamentada podía ser defendida hasta que otro fundamento la rebatiese, ampliase o superase, y eso lo he hecho toda mi vida, a pesar de que como a casi cualquier hijo de vecino no me es cómodo dar la razón a otros, pero es que en ocasiones esos otros la tienen. Ahora el ciberespacio y la vida están llenas de frases categóricas, infantiles, rozando el fascismo intelectual, negando el espacio necesario para la dialéctica, la democracia y los tres emblemas de la república: libertad, igualdad, fraternidad. O solo escriben y hablan los exaltados, o nos estamos convirtiendo a pasos agigantados en una civilización infantilizada y frustrada, camino de una guerra más cruel aún que las vividas. En nuestro país, la ignorancia campa con ferocidad, se premia el éxito inmediato, se recurre a la descalificación burda , torpe , chusquera y solo algunas voces actúan como faros iluminando a los navegantes que se afanan en destrozar la nave contra el acantilado, quizá porque ellos no van ya en esta nave, viajan a bordo de la frustración y el rencor.

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