sábado, noviembre 25, 2006

Cine

Odio las salas de cine, lo siento, no soporto "ver" una película en compañía de una cantidad de gente desconocida mayoritariamente irrespetuosa y pese a que la gran pantalla da a la obra cinematográfica un valor añadido incuestionable prefiero la intimidad de mi casa para ver una película. Claro eso me obliga a pagar por ver cine, pero al fin y al cabo es un ahorro comparado con lo que me gastaría en ir a una sala, incluyo los ansiolíticos. El jueves noche en TCM descubrí Aflicción, o en su idioma original Affinity, una poderosa y cruel película que me dejó un amargo sabor, y me obligó a descubrir a Russell Banks, autor desconocido para mí pero no su obra, como suele ocurrir con escritores que han sido adaptados y fagocitados para el cine.
En una reflexión final se nos habla sobre aquellos que prefieren la soledad y su muerte a causar a otros el daño que han sufrido , de los demonios de la violencia, el alcohol y los abusos, todo ello entre un paisaje en el que la nieve actúa como un telón de fondo, impidiendo esconder tanto lo físico como lo psicológico.
Una película impactante, quizá en consonancia con el día de hoy en el que se "celebra"( por dios santo que venga una autoridad lingüística y ponga éste término en su sitio)el día contra el maltrato.Una película para verla en la intimidad, solo y buscando en nuestro interior los miedos y fantasmas que pudiéramos tener.

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