miércoles, noviembre 15, 2006

Somnolencia

Reconozco mi natural predilección por dormir, como vía de escape, como placer, como un intento de que mi cabeza no estalle mientras piensa a la vez qué ocurre con aspectos de mi vida, con mis ansias, con el personaje de ese libro, con el autor, qué ocurre con las vidas ajenas que se cruzan en la calle, en el tren, los ojos que nos miran , los que nos ven, ese aire arremolinado de otoño que arrastra hojas de periódicos atrasados, bolsas que transportaron frutas, trozos de carne, embalajes plásticos, deseos, hojas de árboles derribados para ampliar carreteras,arena de la colina desgarrada a mordiscos por las máquinas excavadoras, frases que no quiero oír pero escucho, sensaciones de mi cuerpo que me agotan y olores, el café, alguna colonia, el ozono de los días en que la tormenta eléctrica está cerca, el sonido amortiguado de los golpes en el suelo de los vecinos, todo ello, absolutamente todo en mi cabeza que no desea más que dormir, olvidar, procesar, filtrar, descansar...para volver a empezar con la misma fuerza.

No hay comentarios: