viernes, diciembre 15, 2006

Hemisferio Sur

Ayer a la noche hablé con Buenos Aires, me dices que tenés la casa llena de gatos y un perro , me dices que el gato castrado se ha orinado en tu zapato mientras hablabas por teléfono. Acá era de noche , cerca de la una de la madrugada, la helada empezó a media tarde así que fuera de la casa calculo que habría dos grados bajo cero, mientras creo que tu abriste una cerveza porque no soportabas el calor. Hacia mucho tiempo que no hablábamos, ya hace siete años de tu partida y a todos nos parece que no ha sido tanto el tiempo, pero es inevitable que la vista atrás siempre olvida o difumina distancias. Resumirte en la conversación de anoche cosas, hechos y emociones de este año no ha sido posible del todo, bueno gente que vive bajo el mismo techo también es incapaz así que con un océano de por medio no ha estado nada mal. Lo cierto es que he dormido tranquilo tras unos largos meses de decepciones y quizá la promesa de volver a hablar pronto se quede en eso en la promesa, pero en cuestiones de sentimientos aún hay gente de la que me fío.
Prometo pasar menos tiempo en la computadora, pero los bares ya te dije, ya no son lo que eran...

No hay comentarios: