viernes, enero 19, 2007

Mitomanía y cholulos

Mitomanía o inclinación desmedida a desfigurar la realidad engrandeciéndola, desfigurandola o mintiendo. Por tanto no se aplica solo a los héroes personales sino a las situaciones cotidianas, el tipismo del pescador exagerado, el vendedor de coches usado, el comentarista deportivo usan la mitomanía para modificar la realidad, truchas más grandes, vehículo casi nuevo y golazo por la escuadra. Todos a nuestra manera somos mitómanos, necesitamos ensalzar alguna cualidad propia y si es necesario inventar para que la situación, el afecto o las circunstancias sean mejores que lo que en realidad fueron. El latino es más propenso al miedo al ridículo y en este país hacer el ridículo en público nunca fue bien visto, de modo que la vergüenza dio paso a la exageración de la realidad y aunque la actitud ya es tan vieja como el ser humano sí es cierto que lo vivimos más e incluso se acepta a determinados niveles( es decir hasta que te cansas de oír tonterías). nada hay de malo en engordar un poco nuestros logros si somos a su vez capaces de reírnos de nuestros fracasos y meteduras de pata, el justo equilibrio.
Cholulos, hace años en una entrevista a Charo Lopez ( una de las actrices más inteligentes del cine español) salió el término cholulo similar al anglosajón fan, pero en versión argentina( creo...) y ocurre como con el mitómano que en determinados momentos las acciones de otro nos sirven de estímulo, de guía e incluso llegamos a imitar gestos, actitudes e incluso nos fijamos metas similares que en la mayoría de los casos son irrealizables, el héroe, el mito , el mesías son seres destinados a realizar cosas que los demás no podemos, bien por su naturaleza no humana( hijos de semidioses, hijos de dios, quimeras ,etc)bien por la dificultad que entraña. Dado que realizar hazañas está reservado a unos pocos( podríamos revisar el concepto de hazañas pero eso otro día) ocurre que el común de los mortales se convierte en seguidor o admirador del que las realiza, cosa nada extraña en sí, pero a medida que uno necesita olvidarse de sí mismo empieza a volcar su energía en el objeto de su felicidad, el héroe, el mito, el mesías, de modo que nos olvidamos de que estamos vivos, de que somos responsables de nuestros actos sean como sean, de que nuestros defectos son parte al igual que nuestras virtudes y de que somos insustituibles. Por lógica todo mitómano y cholulo no admitirá los fallos que presente su devoción o su mentira, no aceptará ver la realidad mientras en esa realidad no intervenga su fijación y la perpetuará hasta límites insospechados para su propia satisfacción, si bien en el caso de las religiones el argumento es el bien común o la promesa de una feliz vida eterna tras la muerte, propuestas en principio nada egoístas si alcanzasen a todos y no solo a los que pertenecen a una determinada religión.
En el caso de los deportistas , actores y cantantes la cosa es similar, solo que en estos momentos hay un componente más la envidia por los logros materiales y es que como dijo el poeta "necio es quien confunde valor con precio"

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