martes, marzo 13, 2007

Whitman

¡Oh , capitán!¡Mi capitán! Terminó nuestro espantoso viaje,
El navío ha salvado todos los escollos, hemos ganado el premio codiciado,
Ya llegamos a puerto, ya oigo las campanas, ya el pueblo gozoso,
Los ojos siguen la firme quilla del navío resuelto y audaz;
Mas ¡oh corazón, corazón, corazón!
¡Oh, las rojas gotas sangrantes!
Ved, mi Capitán en la cubierta
Yace frío y muerto.



Cuando Walt Whitman escribió estos versos en memoria de Abraham Lincom quizás no sabía que los escribiría en memoria de todos aquellos que antes y después del malogrado presidente americano lucharían en contra de cualquier opresión. Whitman fue un hombre del siglo XIX, un siglo en el que la revolución industrial, las conquistas de ultramar y el colonialismo forjaron el mundo y los poderes del siglo XX, luces y sombras, que vieron pasar a grandes personajes y grandes aconteciemientos. Whitman inició una corriente de poesía de claro referente sociopolítico, se arriesgó, dio su opinión y la convirtió en canto de libertad. Whitman está muy por encima de muchos juntaletras actuales, tanto por su estilo como por su ideología, quizá por ello a muchos nos gusta, nos atrae y le respetamos. Y ojalá más literatos, poetas y juntaletras fuesen tan honestos( que no acertados), en un mundo en el que cuenta más quien te acompaña en la presentación de un libro y la ropa que llevas ,que la calidad literaria en sí.



2 comentarios:

Maeve Celta dijo...

¿Que yo me contradigo?
Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué?
(Yo soy inmenso, contengo multitudes)

Confieso que lo mío con Walt Whitman fue un flechazo, amor a primera vista.
Un beso,

P.D. Confieso también que la única planta que está bajo mi responsabilidad es de plástico.

guillaumme dijo...

la verdad es que el post iba dirigido a criticar la banalización de la poesía, aquí a whitman lo redescubrió aquella película "El club de los poetas muertos" y rebajaba el tono y la filosofía de poetas y pensadores, y por ahí va el tono del post, contra la intención de hacer de algunas obras un compendio de pensamiento "pret a porter", digerido y embalado para que no nos lleve mucho tiempo ni esfuerzo asimilarlo.
Yo en ocasiones prefiero tener claro que no entiendo absolutamente nada.
Pero ya se sabe que los maniáticos somos "asín".