viernes, mayo 04, 2007

Café

Estoy en uno de esos momentos tensos , en los que una taza de café y una buena charla logran darme más felicidad que las miles de promesas que a diario escupe mi televisor y la red.
Aveces uno siente el paso delas cosas sobre sus hombros, aplastarle el cuello, ahogarnos poco a poco en nuestro miedo, ansia o descorazonamiento, aveces la soledad nos hiere, otras la compañía nos maltrata, nada es como quisiéramos, nada como nos contaron, cada cual tiene una realidad que es ajena a la de su semejante, de su vecino, de su familia, incluso tu realidad si te paras a pensar , sí, ya sé que es imposible , somos un modelo de movimiento perpetuo, o más bien somos el vehículo usado para el movimiento perpetuo, se nos usa para que todo fluya, crezca, asombre, estalle, se reproduzca ,somos nuestros propios ganaderos y se nos deja el amor como coartada, el honor y palabras d pocas letras y sencillas de recordar por si hay que musitarlas a la hora de morir por ellas. Incluso tu realidad te decía antes, es tan cambiante que nunca sabes que es la realidad y por eso muchos prefieren los sueños, y el opio, y el vino barato, también el caro, pero para el menester de alienarse prefieren el barato, el caro solo para seducirte, pero a veces no funciona y allá te ves abocado al vino barato porque no fuiste quien a recibir, dar, pedir, suplicar un beso y tampoco sabes si realmente lo querías, pero la escena casi casi lo merecía , una escena que el ganadero ha preparado a conciencia y todos caemos inocentemente en ella, y sí, hablamos de amor y hasta lo sentimos, y nos hace dichosos y luego desgraciados y hasta los hay que se matan o matan, sin pararse a pensar ( no hay tiempo, no hay tiempo)que nos morimos igual , que somos objeto de deseo del ganadero y ese , el ganadero, lo puedes ser tú mañana, o yo esta tarde, o Dios, o una epidemia, o quien tercie y así nuca sabes donde estás porque no te puedes parar y solo deseas que alguien ponga orden y paz y sacas una moneda de tu bolsillo y consigues una humeante taza de café.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que me gustó.